Calidad

Maquinaria para la fabricación del corcho

En las instalaciones

El corcho es un material inerte, poco o nada biodegradable, pero sensible a las condiciones ambientales. Su destino, además, es guardar -quizá durante años- un elemento vivo, que evoluciona, como es el vino. Por ello, en Ebrocork aplicamos nuestra filosofía de calidad también a las instalaciones donde se elaboran y almacenan los tapones de corcho en cuatro parámetros fundamentales:

  • Humedad
  • Temperatura
  • Materiales
  • Control ambiental de microorganismos

La humedad es permanentemente controlada mediante un sistema de aspersión de agua pulverizada que a su vez ha debido pasar antes por un tratamiento en el que intervienen lámparas ultravioleta, filtros de carbono y descalcificadores. El sistema actúa para conservar unas condiciones de humedad absoluta del tapón entre el 5.5-6%. Así aseguramos que el tapón tenga un valor de actividad de agua, aw, en torno a 0,7.

Un extenso sistema de aire acondicionado se encarga a su vez de mantener, de forma automática, los niveles de temperatura más adecuados para que este factor ambiental tampoco perjudique lo más mínimo al corcho que en cada momento se encuentra en las instalaciones.

Los materiales usados en el almacén de Ebrocork, sobre todo palets, son de plástico virgen y para la expedición del producto se utilizan palets también de plástico no recuperable.

 

Aunque, como prevención, las condiciones ambientales ya conseguidas con los instrumentos y controles reseñados garantizan que la actividad microbiana queda suspendida, entendimos en su momento que no era suficiente. Además había que lograr el mejor escenario posible en otros aspectos puesto que uno de los principales índices que definen la calidad del aire de un almacén es el contenido de compuestos orgánicos volátiles y la presencia de microorganismos que supongan un riesgo de alteración de las propiedades organolépticas, aptitud para el procesado o simplemente pérdidas de los tapones en él almacenados. Por ello, y como parte de un ambicioso plan de I+D se ha introducido en las instalaciones un avanzado sistema de purificación del aire interior: la fotocatálisis por dióxido de titanio y luz ultravioleta.

Esta tecnología denominada Airocide es fruto de las investigaciones de la NASA y la Universidad de Wisconsin. Su fundamento científico reside en la adecuada combinación de la acción catalítica del TiO2 activada por la luz ultravioleta para lograr eliminar cualquier carga microbiana y todo compuesto orgánico presente en el aire que atraviesa el Centro de Fotocatálisis. Además, el rendimiento del sistema es de tal naturaleza que la fotocatálisis no sólo mata las células bacterianas sino que las descompone por completo hasta CO2 y H2O.

El sistema de fotocatálisis por dióxido de titanio (TiO2) presenta el atractivo de actuar simultáneamente sobre cualquier tipo de microorganismo (tanto sobre sus formas vegetativas como de resistencia) y sobre cualquier molécula orgánica, especialmente sobre moléculas orgánicas de bajo peso molecular.

El sistema está sujeto naturalmente a constantes pruebas de eficacia que nos llevan a hacer un seguimiento periódico de las condiciones ambientales mediante toma de muestras de aire cuyos datos se tabulan, analizan y almacenan a fin de lograr, entre otras cosas, los “históricos” necesarios para estudiar y confirmar el mantenimiento de los índices buscados.

En conclusión, estas pruebas vienen a demostrar que Airocide elimina los microorganismos y compuestos volátiles del aire que atraviesa los catalizadores con una eficacia superior al 99.99%.

La inquietud por la excelencia, llevada a la práctica, es una constante que forma ya parte del estilo de trabajo de Ebrocork, algo que nuestros clientes sin duda valoran.