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CANTIDAD Y CALIDAD EN STOCK: FACTOR DE COMPETITIVIDAD PARA LA INDUSTRIA CORCHERA.

Hablar de “stock” no es sólo referirse a la “cantidad de mercancías que se tienen en depósito”, sino a la necesidad de gestionar la capacidad de condiciones de almacenamiento como corresponde a un elemento estratégico fundamental para cualquier empresa, y entre ellas a la industria de transformación del tapón de corcho para cierre de botellas.

Hablar de “stock” no es sólo referirse a la “cantidad de mercancías que se tienen en depósito”, sino a la necesidad de gestionar la capacidad de condiciones de almacenamiento como corresponde a un elemento estratégico fundamental para cualquier empresa, y entre ellas a la industria de transformación del tapón de corcho para cierre de botellas.

La inestabilidad del mercado y consecuente cautela de nuestros clientes, las exigencias de conservación como producto natural que es, y los plazos irreductibles de suministro de materia prima hacen que el tapón de corcho precise unas condiciones de conservación óptimas, en cantidad y calidad. En otras palabras, la diferencia hoy está en el valor “servicio”, tanto como en el valor “producto”.

El almacén o la capacidad de respuesta.

Los rasgos más importantes que una estrategia de servicio al cliente como la que analizamos, es decir, aquélla en la que el stock suficiente de producto se asume como permanente, son dos: la necesidad de implantar las condiciones idóneas de conservación del tapón en la zona de almacenaje y, por otra parte, la capacidad de asumir los altos costes financieros que esta estrategia supone. Nos fijaremos, sobre todo, en el primero de ellos.

La C.E. Liége en su Código internacional de Prácticas Taponeras establece unas pautas exigentes de conservación. Ebrocork, sin embargo, entiende que ése es sólo un punto de partida, por lo que en los 1.800 m2  de superficie de almacén se aplican cuatro parámetros de control: sobre humedad, temperatura, materiales y microorganismos aéreos.

La humedad se preserva para conservar unas condiciones de humedad absoluta del tapón entre el 5.5-6%. Así aseguramos que el tapón tenga un valor de actividad de agua, en torno a 0,7.

Un extenso sistema de aire acondicionado se encarga a su vez de mantener, de forma automática, los niveles de temperatura más adecuados. Lo mismo se logra con los materiales usados en el almacén de EBROCORK, sobre todo palets, de plástico virgen, así como los usados para la expedición del producto, de cartón no recuperable.

Por último y aunque las condiciones ambientales ya conseguidas garantizan que la actividad microbiana queda suspendida, en EBROCORK se aplica el sistema más avanzado de purificación del aire interior: la fotocatálisis por dióxido de titanio y luz ultravioleta. Se denomina AIROCIDE y su fundamento científico reside en la adecuada combinación de la acción catalítica del TiO2  activada por la luz ultravioleta para lograr eliminar cualquier carga microbiana y todo compuesto orgánico presente en el aire que atraviesa el centro de Fotocatálisis.

En resumen, estas características hacen que EBROCORK siempre tenga existencias de lo fundamental para una empresa: capacidad de respuesta. Nuestros clientes, las Bodegas, saben que sólo a través del conocimiento del mercado,  la aplicación de criterios de calidad en el estocaje y el factor servicio como instrumento competitivo se logra que puedan contar permanentemente con el tapón de corcho requerido en cada caso.