Stock de seguridad

Manómetro con corchos

En los procesos

Teniendo en cuenta los estrictos criterios de calidad integral que Ebrocork asume y aplica es evidente que estos no se limitan a la materia prima sino que se extienden también a todo el proceso de elaboración de los tapones de corcho que se realiza en la Empresa.

En tal sentido sistemas y procesos se ajustan a la norma UNE EN ISO 9001-2008. Sistemas de Gestión de la Calidad, que Ebrocork obtiene por primera vez el 10 de Junio de 1999, aprobado por Lloyd’s Register Quality Assurance, empresa certificadora internacional autorizada por UKAS.

Lo mismo ocurre con el cumplimiento del Código de Buenas Prácticas taponeras, que desde su aparición en el año 1.999, Ebrocork lo asumió como suyo, consiguiendo en ese momento el Certificado SYSTECODE que le acredita como empresa cumplidora y comprometida con dichas prácticas, y que a día de hoy le ha hecho ser merecedora de la máxima distinción que concede la Confederación Europea del Corcho (CE-Liège), del Certificado SYSTECODE EXCELLENCE.

El cumplimiento de la norma UNE EN ISO 9001-2008, como la obtención del Certificado SYSTECODE EXCELLENCE, garantizan que “la organización funciona de manera eficaz y eficiente con una adecuada combinación e interacción entre los trabajos individuales y los procesos del propio sistema”, todo ello buscando la satisfacción del cliente, la calidad del producto y la propia satisfacción de los miembros de la empresa.

Como se ve, en Ebrocork se ha asumido que debe haber una orientación decidida hacia el cliente, tanto en la forma de trabajar como en el resultado del propio trabajo. Será por ello que para esta Empresa cumplir una norma como la UNE EN ISO 9001-2008 y obtener el Cerificado SYSTECODE EXCELLENCE, es algo más que una cuestión de imagen. Es un instrumento efectivo de mejora continua.

Además, hay que destacar que Ebrocork aplica a sus tapones un TRATAMIENTO DE SUPERFICIE por siliconado y parafinado CON SISTEMA DE PESADO Y DOSIFICACIÓN INFORMATIZADO de los componentes necesarios para dar al tapón las características físicas y el comportamiento adecuados y, en suma, el nivel de calidad que exigimos.